11/1/19

Película nº 209/VIII Ladrón de bicicletas (1948)


Presenta: Candi Calderón

Título original
Ladri di biciclette
Año
Duración
93 min.
País
Italia Italia
Dirección
Guion
Cesare Zavattini, Vittorio De Sica, Gherardo Gherardi, Suso Cecchi D'Amico, Oreste Biancoli, Adolfo Franci, Gerardo Guerrieri (Novela: Luigi Bartolini)
Música
Alessandro Cicognini
Fotografía
Carlo Montuori (B&W)
Reparto
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Productora
Produzioni De Sica (PDS)
Género
Drama | NeorrealismoTrabajo/empleo
Sinopsis
En la Roma de la posguerra, Antonio, un obrero en paro, consigue un sencillo trabajo pegando carteles a condición de que posea una bicicleta. De ese modo, a duras penas consigue comprarse una, pero en su primer día de trabajo se la roban. Es así como comienza toda la aventura de Antonio junto con su hijo Bruno por recuperar su bicicleta mientras su esposa María espera en casa junto con su otro hijo. (FILMAFFINITY)
Premios
1949: Oscar: Premio especial a Mejor película extranjera. Nominada a Mejor guión
1949: Globo de Oro: Mejor película extranjera
1949: Premios BAFTA: Mejor película
1949: 6 premios Sindicato Nacional de Periodistas Italianos: Incl. Película, director
1949: National Board of Review: Mejor película, director
1949: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
Críticas

3 comentarios:

  1. Una de las grandísimas películas de la historia del cine.

    Deseando volver a verla.




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  2. Esta para mí -y muchísima más gente- por supuesto es de las obras maestras de "10". Aunque por otro lado, no es de las que apetezca ver una y otra vez...



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  3. Llevamos 208 películas proyectadas y cuando repaso la lista con cada título esbozo una sonrisa, siento una satisfacción. Son todas las que están, pero como es lógico no están todas las que son, pero nos quedan muchos VIERNES DE CINE para ir completando esa estupenda relación.

    Pero si he querido secundar el anterior comentario de Juan Pablo es porque tengo la sensación que con la proyección de “Los 400 golpes” y “Ladrón de bicicletas” pasamos a otra dimensión, como si nos estuviéramos haciendo mayor, en el buen sentido de la expresión, pues son dos obras que nunca pueden faltar en un Cine Club que se precie.

    Y terminaremos el ciclo con “Nosferatu” de Murnau. Ya estamos tocando, si no lo hemos hecho con anterioridad, el Olimpo de lo políticamente correcto en Cine Fórum.

    Pero ese último comentario “me la trae al pairo”, y eso que lo he dicho yo. Pues nuestra nave navega por aguas tranquilas y los vientos nos son propicios y las posibles tormentas norteñas sabemos esquivarlas con un buen manejo del timón y enarbolando las velas a tiempo, y eso hace que cada viernes lleguemos a buen puerto. Lo que quiero decir, cual un mal Espronceda, pero como un buen seguidor de Billy Wilder es que buscamos que las obras que proyectemos se conviertan en películas queridas, pues aunque ya las conozcamos, por haberlas visto con anterioridad, nos sorprendan y las descubramos como algo nuevo y estupendo. Ya sean cimas o hitos históricos de la cinematografía o grandes y maravillosas películas de notable en filmaffinity, o por qué no, recovecos de algunos recuerdos personales.

    Ya en mi presentación de “Ciudadano Kane” comentaba que en una novela del escritor norteamericano Philip Roth hay un personaje que es profesor en la Universidad y en una de sus clases les decía algo así a sus alumnos: cuando releemos un libro después de un tiempo, creemos que ha cambiado, que ha evolucionado, que no es la misma obra que leímos con anterioridad; encontramos nuevos fragmentos, ideas, pensamientos y reflexiones que en esa primera lectura no estaban. Pero la realidad es que los que hemos cambiado somos nosotros, hemos madurado, adquirido nuevos conocimientos, hemos evolucionado nosotros. Por supuesto hablo de buenas obras. EL CONOCIMIENTO ES MUTANTE. (No lo pongo entre comillas pues Philip Roth lo expresa como un verdadero candidato al Premio Nobel y yo hablo desde el recuerdo)

    Y reitero: Algo similar ocurre con las películas magistrales, con obras maestras del 7º arte. Seguramente, como decía, muchas las habremos visto con anterioridad, pero cada vez que acudimos a ellas notamos como si hubieran evolucionado, pues siempre nos aportaran algo nuevo e interesante. Yo espero que os ocurra lo mismo. Me imagino que algunos de vosotros habréis dicho al ver las distintas relación de títulos de los ciclos, “Estas las he visto”, pero es posible que después de las presentaciones, de verla en pantalla grande penséis, es cierto, es diferente, hay detalles que después de siete Temporadas mi visión de la obra ha cambiado.

    «Navega, velero mío, sin temor, que ni enemigo navío, ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor”

    Sigamos por mucho tiempo cantando alegres en la popa…

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